Analog Photography

I portray intimacy as a vital and unruly form of resilience and resistance.

My work depends on relationships, on intuition, on critical thinking. I thrive on the ephemerality of collaboration. I revel in the poetic, tactile and pictorial aspects of analog film, the punk post-digital experience which reintroduces the more emotional, nostalgically saturated quality of the vintage format. 

With the culture bombarded by an exponential number of images, I want my work to represent a form of sanctuary, allowing a place where our connection with nature – including our bodies –  might be resurrected, de-commodified, and re-beautified. The gaze I employ is both queer and humanizing, transmitting subtle, fragile messages through the inclusion of bizarre details or punctum which allude to facets of transpersonal and eco-feminist discourse. It contrasts with the sensationalizing spectacle of mass-circulation visual media, preferring a more vulnerable language which evokes quiet reflection, relatedness, an intimacy which can be genuinely erotic that is well-known in the history of painting, but largely obscured by contemporary culture.

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 Retrato la intimidad como una forma vital y rebelde de resiliencia y resistencia.

Mi trabajo depende de las relaciones, de la intuición y del pensamiento crítico. Prospero con lo efímero de la colaboración. Me deleito con los aspectos poéticos, táctiles y pictóricos de la película analóga, la experiencia punk post-digital que reintroduce la calidad más emocional, nostálgica saturada del formato vintage.

Con la cultura bombardeada por un número exponencial de imágenes, quiero que mi trabajo represente una forma de santuario, que permita un lugar donde nuestra conexión con la naturaleza, incluidos nuestros cuerpos, pueda resucitarse, descontaminarse y embellecerse. La mirada que uso es extraña y humanizadora, transmitiendo mensajes sutiles y frágiles mediante la inclusión de detalles extraños o puntuales que aluden a las facetas del discurso transpersonal y eco-feminista. El cual contrasta con el espectáculo sensacionalista de los medios visuales de circulación masiva, prefiriendo un lenguaje más vulnerable que evoca la reflexión tranquila, la relación, una intimidad que puede ser genuinamente erótica, bien conocida en la historia de la pintura, pero en gran parte oscurecida por la cultura contemporánea.